Publicado el

Psicopata

A veces en la calle alguno no escatima en abusos, con sus arrebatos hace de este mundo un lugar más injusto y hostil: el auto encima, una amenaza, o derechamente una agresión. Muchas veces, siguiendo el hilo de los acontecimientos he pensado en responder con toda mi furia y violencia, normalmente ese camino se da en la ficción de mi mente voladora y arrogantemente justiciera: me imagino disparándole en el pecho, golpeándolo con mi puño, en fin haciéndole mal para darle una lección… luego perfecciono mi acción e imagino solo causarle el mal, directamente, sin armas ni golpes que me incriminen (pienso que si ya estoy imaginando una venganza ideal puedo quedarme con los fines y simplificar los medios). Imagino la eficacia de mi actuar, su dolor, mi omnipotencia, pero luego pienso que puedo ir aún más lejos: si ya mi acción es efectiva puede que no sea algo odioso lo que lo cambie todo, he podido imaginar en detalle la causalidad de mi rasonamiento y cada idea allí resulta equivalente, ninguna pesa más que la otra, es ahí cuando cambia la naturaleza de mi pragmatismo y me imagino haciéndole el bien en lugar del mal, un bien tal que cambie el mundo de vuelta, entonces me doy cuenta que no necesito ficción, ni violentos desafíos, me doy cuenta que -si- puedo hacer algo, algo simple, algo real, algo al alcance de mi mano, algo bueno silencioso e infinito.

Anuncios

Acerca de sebastiandiazrovano

"Creo fervientemente en la revolución, no como parricidio moderno, sino más bien como excedente de sentido".

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s